La formación del cadete se desarrolla mediante una rigurosa instrucción y un adiestramiento militar durante un período de 4 años, los cuales están bajo las mayores exigencias y extremas medidas de seguridad, todo con el objetivo de crear habilidades y fortalecer las capacidades que permitirán egresar al cadete como subteniente del ejército capacitado con los más altos estándares profesionales exigidos para desempeñarse como comandante de sección.

Se busca desarrollar las tareas orientadas a la instrucción militar, para alcanzar un acondicionamiento físico que permitan al cadete una aptitud militar total, además ejecutar un adiestramiento individual y colectivo que permitan capacitar al cadete como un soldado combatiente reforzando la instrucción con las tareas para formar valores y virtudes militares y difundir las leyes y reglamentos militares.

Esto, con el fin de crear templanza física y mental en el cadete, condiciones que le permitirán afrontar las exigencias del adiestramiento militar. Manteniendo la condición física alcanzada, facilitando el desarrollo del liderazgo y el papel de instructor militar, mediante el ejercicio del mando y el desarrollo de la instrucción militar, consolidando la formación profesional del futuro oficial de la Fuerza Armada.